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miércoles, 16 de diciembre de 2009

"La sin pruebas"

¡Cuando te marchas, qué inútil
buscar por dónde anduviste,
seguirte!
Si has pisado por la nieve
sería como las nubes
-su sombra-, sin pies, sin peso
que te marcara.
Cuando andas
no te diriges a nada
ni hay senda que luego diga:
"Pasó por aquí".
Tú no sales del exacto
centro puro de ti misma:
son los rumbos confundidos
los que te van al encuentro.
Con la risa o con las voces
tan blandamente
descabalas el silencio
que no le duele, que no
te siente:
se cree que sigue entero.
Si por los días te busco
o por los años
no salgo de un tiempo virgen:
fue ese año, fue tal día,
pero no hay señal:
o dejas huella detrás.
Y podrás negarme todo,
negarte a todo podrás,
porque te cortas los rastros
y los ecos y las sombras.
Tan pura ya, tan sin pruebas
que cuando no vivas más
yo no sé en qué voy a ver
que vivías,
con todo ese blanco inmenso
alrededor, que creaste.


Pedro Salinas. Antología Poética

viernes, 10 de abril de 2009

VIEYU NORDÉS

Volvéu cansáu
al pueblu blancu
de l.luz na mar.
Yaran muitos años
naguando por regresar.
Alcontróu namás
piedras gastadas,
xente frayada,
requeixos de soledá.
Sólo'l vieyu nordés
-dende siempre-
sigue baixando a costa
pa besar la mar.

Nordés. Carmen Guardado Parga
(Premiu "Fernán Coronas" 2006)

viernes, 12 de diciembre de 2008

RUTINAS

A veces necesitas perder algo para valorarlo más después, sí, es una pena que tengamos ocasiones en que funcionemos así. Eso ocurre también con la rutina, ésa cosa abstracta de la que siempre nos quejamos y necesitamos romper de vez en cuando, para reconquistarla más tarde con mayor ansia. Porque sin la rutina, todo se diluye en un camino que no se sabe a dónde va, en mucha incertidumbre y mayor grado de inestabilidad, si cabe.
Perder para valorar (revalorar) y, si puede ser, recuperarlo. Como consecuencia, la esperanza, pero también los inicios de nuevos miedos hacia aquello a lo que nos volvemos con una mirada diferente.
Otra vez Benedetti, que últimamente me da por la poesía:

1
El mundo que respiro
huele a basura fértil
a memoria de incienso
a nafta y a macdonald

El aire llega mustio
sin nadie que lo sople
sin ingenios en flor
ni ráfagas de tango


O ni siquiera llega
entonces respiramos
la bocanada oscura
del tiempo transcurrido

Por sus lentas razones
por su falsa alegría
el mundo que respiro
es ceniciento y lánguido

2
El mundo que respiro
es de nadie/ es de todos
me ahoga o me libera
me exige/ me conmina
me agobia con noticias
con odios/ con ternura

El mundo que respiro
trae provocaciones
indultos y milagros
me llena los pulmones
de ráfagas que ignoro
pero nunca es el mismo

El mundo que respiro
tiene quejas de mártires
mensajes de suicidas
explosiones de júbilo
y no obstante
vivo porque respiro

El mundo que respiro
. Mario Benedetti

lunes, 8 de diciembre de 2008

Sin título

Ausencia en todo veo:
tus ojos la reflejan.
Ausencia en todo escucho:
tu voz a tiempo suena.
Ausencia en todo aspiro:
tu aliento huele a hierba.
Ausencia en todo toco:
tu cuerpo se despuebla.
Ausencia en todo pruebo:
tu boca me destierra.
Ausencia en todo siento:
Ausencia, ausencia, ausencia
.

"Cancionero y Romancero de Ausencias" (nº29).
Miguel Hernández

jueves, 20 de noviembre de 2008

¿Por qué será?

¿Por qué será que uno fabrica sus recuerdos
y luego los olvida?
¿Por qué será que uno procede de algún dios
para volverse ateo?
¿Por qué será que la luna tiene
una barriga blanca?
¿Por qué será que cuando abro el ropero
las mangas me saludan?
¿Y que tu boca dice ternuras
tan sólo cuando calla?
¿Por qué será que un cuerpo virgen
tiene pezones de burdel?
¿Por qué será que si decido
morir nadie me cree?
¿Por qué será que los pájaros cantan
después de los entierros memorables?
¿Por qué será que si beso tu beso
me siento renovado?
¿Por qué será que me haces tanta falta?
Mario Benedetti. "El mundo que respiro"

jueves, 10 de abril de 2008

IMPOSIBLES

Esta canción me ofrece una carga de vitalidad cuando la necesito, una pena esto de no saber manejar aún archivos sonoros para daros el gustazo de escucharla (ejem, doy pa’ lo que doy, qué le vamos a hacer). No me refiero sólo al ritmillo de fusión rumbera (difícil de definir), sino también a la letra. Aunque tiene partes melancólicas, me invita a relativizar, a mezclar los sabores de lo dulce con lo amargo y a imaginar un mundo al revés, “de la agitación de un suspiro a la tranquilidad de un vendaval”, como se presentan los propios compositores.
Es de un grupo llamado La Kermés (http://www.lakermes.info/), una escisión de los antiguos Hechos contra el decoro y, por tanto, primos hermanos de Los Desechos.
Les descubrí en un concierto en La Sala Caracol, a lo mejor es por eso, que recuerdo la sonrisa de M. escuchándoles y lo bien que se respira arropada de amigos y amigas.

El mareo del barquero,

el abstemio más beodo,

uno que busca y encuentra

el dulce de la sal.

La humedad de la mojama,

una guerra humanitaria,

la felicidad del abandono,

el hueso de la lombriz.

No le pidas imposibles a la vida

ni un superman a este cuerpo de alfiler

que cargo tu ausencia como herida

y me duele lo que no es y pudo ser.

No le pidas imposibles a la vida,

no me pidas que te deje de querer

que aunque seamos la noche y el día

aún me sigo vistiendo con tu piel.

El maullido del perro,

el futuro del suicida,

la sinceridad del mentiroso,

el derecho del revés.

El júbilo de la desdicha,

la libertad sin pan,

la nieve en agosto,

el tiempo marcha atrás.

No le pidas imposibles a la vida

ni un superman a este cuerpo de alfiler

que cargo tu ausencia como herida

y me duele lo que no es y pudo ser.

No le pidas imposibles a la vida,

no me pidas que te deje de querer

que aunque seamos la noche y el día

aún me sigo vistiendo con tu piel.